Queridos pastores, hablemos por unos minutos con el corazón abierto. Cuando miramos el camino recorrido, no podemos hacer otra cosa que levantar nuestras manos y adorar al Señor por su fidelidad. Este 2026 no es un año cualquiera, Argentina Oramos por Vos cumple 25 años desde aquellos primeros pasos en los que decidimos unirnos para clamar por nuestra amada nación. ¡Qué fidelidad la de Dios! Hemos sido testigos de milagros, de vidas restauradas y de una obra que solo Él podía hacer. Pero permítanme compartir algo que arde en mi espíritu: el costumbrismo y el ritualismo terminan apagando la fe. Si hoy alguien me preguntara cuál ha sido el mayor avivamiento de la Iglesia en la Argentina, respondería con absoluta convicción: el mejor avivamiento es el que está por venir. Dios no es Dios de muertos, sino de vivos, y siempre hace cosas nuevas para quienes lo buscan.
Lo que vivimos dentro de nuestros templos es una renovación hermosa y necesaria, donde el Espíritu Santo nos llena y fortalece. Sin embargo, el verdadero avivamiento se manifiesta afuera: en las calles, en las universidades, en las fuerzas de seguridad, en los mercados y en cada rincón donde un pastor o un líder renovado se anima a ser testigo del poder sobrenatural de Dios. Por eso no podemos quedarnos contemplando lo que ya pasó. Es tiempo de proyectarnos con fe hacia el futuro, discerniendo con sabiduría la responsabilidad histórica que tenemos en este tiempo.
Para activar esa fe y ver crecer las dimensiones de Dios en nuestra amada Argentina, necesitamos encontrarnos y compartir juntos por eso quiero invitarlos de manera muy especial a vivir un tiempo histórico de unidad en nuestro Retiro Nacional de Pastores — AOXV 2026, que se realizará del 15 al 17 de septiembre, en el NH Gran Hotel Provincial de Mar del Plata. Será una oportunidad para afirmarnos en todo lo que el Señor nos permitió alcanzar y, desde esa plataforma de gratitud, avanzar con fe hacia los grandes sueños que Él ha preparado para nuestra patria.
Hay un aspecto que no podemos pasar por alto: la Iglesia es una familia de todas las generaciones. Nadie está llamado a caminar solo. En el diseño de Dios necesitamos la experiencia, la solidez y la madurez de los pastores que han recorrido el camino durante años, pero también la energía, la creatividad y la pasión de la pastoral joven. El Espíritu Santo no hace acepción de personas; cuando descendió en Pentecostés, todos fueron llenos. Por eso este retiro tendrá un marcado énfasis intergeneracional. Viviremos tiempos de oración con un profundo sentido profético, clamando por nuestra nación, por los Consejos Pastorales de cada provincia y por los jóvenes que hoy están tomando la posta del liderazgo, como aquellos que reciben el bastón en medio de una carrera. ¡Qué privilegio será ver a distintas generaciones doblando sus rodillas en un mismo clamor!
La unidad no es una emoción pasajera ni una simple coincidencia de agendas; la unidad es una decisión que pone la voluntad de Dios por encima de nuestras preferencias. A veces, como hombres y mujeres de Dios, corremos el riesgo de enfocarnos únicamente en nuestros propios proyectos y terminamos encerrados en un horizonte demasiado pequeño. Pero cuando comprendemos que el Dios que nos llamó es poderoso para hacer infinitamente más de lo que pedimos o entendemos, dejamos de lado los personalismos y caminamos juntos en el Espíritu.
Además de los pastores que integran la mesa de Argentina Oramos por Vos, tendremos el privilegio de recibir el ministerio de dos siervos de Dios que traerán una palabra fresca para este tiempo: Alan Platt, desde Sudáfrica, y Sarab Rey, desde España. Estoy convencido de que Dios está preparando una mesa abundante para alimentarnos y fortalecer nuestra fe para los desafíos que vienen.
Querido pastor, querida pastora: no permitas que los «¿por qué?» de las dificultades cotidianas detengan tu caminar ni apaguen tu capacidad de ser sorprendido por Dios. Si la economía se estrecha o los desafíos de tu ciudad parecen un monte imposible de mover, recordá la palabra que el Señor le dio a Zorobabel: «No es con ejército ni con fuerza, sino con mi Espíritu». El Dios que multiplica sigue obrando, aun cuando muchas veces nuestros ojos naturales no alcancen a verlo. No te compares con nadie ni te desanimes. Permanecé fiel a la tarea que el Señor te encomendó y concentrá tus fuerzas en terminar aquello que Él puso en tus manos, porque también verás la obra concluida.
Te invito a dejar por tres días la rutina de la congregación y viajar a Mar del Plata con una expectativa renovada. Vamos a celebrar con profunda gratitud todo lo que Dios hizo durante estos 25 años, pero, sobre todo, vamos a extendernos con fe hacia lo nuevo, esperando que el Espíritu Santo nos sorprenda una vez más y encienda un fuego que conmueva a toda la Argentina.
Agendá la fecha, reservá tu lugar y vení a ser parte de este hito histórico. Nos encontraremos en Mar del Plata del 15 al 17 de septiembre para celebrar, orar y mirar juntos el futuro que Dios tiene preparado. ¡Te aseguro que tu vida y tu ministerio nunca volverán a ser los mismos! ¡Dios te bendiga mucho!—